Bajo la determinación final, 17 economías —incluyendo Argentina, Bangladesh, Canadá, India, México y el Reino Unido— enfrentarán un arancel del 10%. Esos países han promulgado prohibiciones de importación de trabajo forzado, se han comprometido a hacerlo a través de acuerdos comerciales, o han establecido regímenes parciales que restringen ciertos bienes de trabajo forzado. Para la Unión Europea, Taiwán, Japón, Corea del Sur y Suiza, las nuevas tasas fueron calibradas para que, cuando se suman a las tarifas existentes de nación más favorecida, la carga combinada alcance el 10% o el 12.5%. Las 38 economías restantes, incluyendo China, enfrentan una tasa del 12.5%, según Reuters.