La FAA anunció el miércoles que el lanzamiento del 22 de mayo de la versión más nueva de Starship, conocida como V3, resultó en un percance basado en el rendimiento del propulsor después de la separación de etapas. Después de separarse de la etapa superior según lo programado, el propulsor no pudo completar las quemaduras necesarias para guiarse de regreso hacia el Golfo de México, dejándolo sin el control necesario para un aterrizaje seguro en el agua. El propulsor golpeó el agua con fuerza en lugar de aterrizar de manera controlada, según The Associated Press. No hubo informes de lesiones o daños materiales.