Ryanair informó de un beneficio neto del primer trimestre de 538 millones de euros para los tres meses hasta el 30 de junio, un 34% menos que los 820 millones de euros del año anterior, ya que la guerra en Irán elevó los precios del combustible para aviones sin cobertura por encima de los 150 dólares por barril e impulsó a los viajeros a retrasar las reservas, obligando a la aerolínea a reducir las tarifas.
