Robert Plenge, director de investigación de Bristol Myers Squibb, dijo que la potencia de cómputo adicional permitiría a la compañía examinar un número mucho mayor de candidatos a medicamentos en las primeras etapas de desarrollo. "Tal vez antes podíamos hacer 10 y ahora podemos hacer docenas," Robert Plenge dijo a Reuters. También señaló que las herramientas de IA ya han reducido el tiempo necesario para producir medicamentos para pruebas clínicas en un 20% a 30%, sugiriendo Plenge que esa cifra podría subir hasta un 50% en los próximos años. Plenge también señaló un ejemplo específico: un candidato a fármaco para la enfermedad de células falciformes que ahora se encuentra en ensayos en etapas iniciales y que, según él, la investigación habilitada por IA hizo posible identificar.