Según las pautas del regulador, SpaceX dirigió la investigación del percance, y la FAA mantuvo una estrecha vigilancia sobre el proceso para garantizar el cumplimiento. La compañía aeroespacial identificó las causas fundamentales de la prueba fallida, lo que resultó en 17 acciones correctivas, algunas de las cuales ya se han implementado. Starship, aún en desarrollo, es una nave espacial y un sistema de cohetes totalmente reutilizable diseñado para misiones a la órbita terrestre, la Luna, Marte y otras ubicaciones en el sistema solar, y está preparado para transformar seriamente la industria aeroespacial.