Cuando se le preguntó al CEO de Anthropic, Dario Amodei, en mayo cuándo vería el mundo una empresa de mil millones de dólares de una sola persona, respondió: "2026". El CEO de OpenAI, Sam Altman reveló el año pasado que forma parte de un "pequeño grupo de chat" de CEOs de tecnología que están apostando por cuándo llegará este momento. Independientemente de si —o cuándo— el mundo tecnológico alcanza este hito, la pregunta subraya una nueva realidad: las empresas privadas valoradas en mil millones de dólares, también conocidas como unicornios, están evolucionando para convertirse en una raza más ágil y rápida. Una nueva generación de startups de inteligencia artificial está creando herramientas para automatizar flujos de trabajo en industrias que van desde el servicio al cliente hasta las ventas y la ingeniería de software. Las herramientas se construyen sobre modelos de IA como ChatGPT de OpenAI o Gemini de Google $GOOGL, lo que significa que no están lastradas por los costos de centros de datos que están drenando miles de millones de las compañías de Big Tech. Reduciendo aún más sus gastos, y en consonancia con los productos que promocionan, estas startups también tienden a operar con herramientas de IA en lugar de humanos.
