Por primera vez desde que el presidente Donald Trump impuso un arancel del 145% a las importaciones chinas, altos funcionarios estadounidenses y chinos se reunirán cara a cara este fin de semana en Ginebra. Las conversaciones de alto nivel podrían marcar un punto de inflexión en una guerra comercial que ha congelado sectores clave de la economía mundial y ha sacudido la confianza empresarial.
