Mientras tanto, el negocio principal de Tesla ha tenido dificultades. Las entregas de vehículos cayeron bruscamente en el segundo trimestre, los márgenes se han comprimido y la competencia en China ha erosionado la ventaja inicial de la empresa. Las acciones han bajado un 18,6% en lo que va del año. Musk ha prometido reinventar Tesla como una empresa centrada en la IA, con robotaxis, robots humanoides y conducción totalmente autónoma como la próxima frontera, pero el cronograma para esos esfuerzos sigue siendo sombrío. Entonces, para llegar a ese futuro largamente prometido, la junta de Tesla simplemente le cortó a Musk otro cheque de miles de millones de dólares. Pero los analistas han advertido que la paciencia de los inversores puede agotarse si los verdaderos rendimientos financieros no siguen al bombo.