“El resultado final aquí no es muy distinto de la conclusión del tribunal de Microsoft en cuanto al mercado de navegadores”, escribió Mehta en su fallo. “Así como los acuerdos en ese caso “ayudaron a mantener el uso de Navigator [el navegador de Internet de su competidor Netscape] por debajo del nivel crítico necesario para que Navigator o cualquier otro rival representen una amenaza real para el monopolio de Microsoft, los acuerdos de distribución de Google han limitado los volúmenes de consultas de sus rivales, inoculando así a Google contra cualquier amenaza competitiva genuina”.