Detrás de esa resistencia hay una preocupación financiera concreta. Nuevos hallazgos en Environmental Research Letters rastrearon más del doble de la porción de la demanda de energía nacional por parte de los centros de datos, del 1.9% al 4.4%, en el período de cinco años que finalizó en 2023. Dependiendo de la trayectoria del crecimiento de los centros de datos, esa misma investigación estima que los precios mayoristas de electricidad a nivel nacional podrían ser entre un 6% y un 29% más altos para el final de la década. En Virginia, un centro de construcción de centros de datos, los costos de generación podrían aumentar hasta un 57%.