WASHINGTON — Durante años, Elon Musk ha vendido la autonomía como un acto de fe; un gran proyecto que un día justificaría el mito de Tesla $TSLA y su capitalización de mercado. Esta semana, el CEO de Nvidia $NVDA, Jensen Huang, llegó a Washington para convertir esa fe en infraestructura. Nvidia no promete construir coches autónomos; está vendiendo los planos, chips y fábricas de datos que los harán inevitables — para todos los demás.
