Las presiones de precios se intensificaron en todos los ámbitos. Entre los propietarios encuestados, un 36% neto dijo que ya había aumentado sus precios de venta promedio, un salto de seis puntos con respecto al mes anterior, una cifra que NFIB señaló estaba muy por encima del promedio histórico del 13% y la mayor participación registrada desde marzo de 2023. Mirando hacia adelante, el 34% de los propietarios indicaron que tienen la intención de subir los precios en los próximos tres meses, un aumento de siete puntos desde abril y un nivel no visto desde julio de 2022. La prominencia de la inflación como un punto de dolor continuó creciendo, con un 18% de los encuestados, dos puntos más que en abril y la mayor participación desde diciembre de 2024, identificándola como su principal preocupación empresarial; solo los impuestos ocuparon un lugar más alto.