La semana pasada, una revisión final del PIB mostró que la economía estadounidense se contrajo en un 0,5% en el primer trimestre de 2025 — la mayor caída desde la pandemia — arrastrada por un aumento en las importaciones antes de los aumentos arancelarios de Trump, además de un retroceso en el gasto del consumidor, las exportaciones y los gastos gubernamentales. El testimonio del presidente de la Fed, Jerome Powell, al Congreso reafirmó una postura de espera, aunque algunos sectores del mercado aún se aferran a las esperanzas de un recorte de tasas este verano.
