El aumento de los rendimientos de los bonos está agravando la presión sobre las acciones. El rendimiento del Tesoro a 10 años subió a aproximadamente 4,62%, cerca de su nivel más alto desde principios de 2025, mientras que el rendimiento a 30 años se mantuvo alrededor de 5,15%, cerca de su nivel más alto desde 2023. Ese cambio en el mercado de bonos sigue a una serie de publicaciones de datos que apuntan a una reaceleración de la inflación, impulsada en gran medida por los costos de energía vinculados al conflicto en Irán, y los operadores han incrementado cada vez más la posibilidad de que el próximo movimiento de la tasa de interés de la Fed sea hacia arriba en lugar de hacia abajo, según CNBC.