Durante miles de millones de años, la superficie de la Luna ha sido bombardeada por el viento solar, transportando partículas de alta energía que incluyen una muy codiciada recurso, el helio-3. Aunque este elemento es escaso en la Tierra, recientemente se ha vuelto demandado por varias industrias, incluidas aquellas que trabajan Computación cuántica y reactores de fusión nuclear.
