Aun así, la recuperación está lejos de completarse. Intel guió ingresos del cuarto trimestre entre $12.8 mil millones y $13.8 mil millones, planos o ligeramente a la baja en comparación con el tercer trimestre, lo que sugiere expectativas cautelosas para la demanda de fin de año. Y aunque la demanda de chips para PC muestra signos de vida gracias a un ciclo de actualización de Windows y vientos de cola de IA, la compañía sigue siendo un contendiente distante en aceleradores de IA y fabricación avanzada, los mismos sectores que están impulsando el próximo auge de la industria de chips.