“La primera semana, estará en todas las noticias: bum, bum, bum. La segunda semana, los tipos que venden autos no pueden vender autos porque los autos no llegan de los barcos. Los despiden. La tercera semana, los centros comerciales comienzan a cerrar. No pueden obtener los productos de China. No pueden vender ropa. No pueden hacer esto. Todo en t Estados Unidos llega en un barco. Salen a la quiebra. Los trabajadores de la construcción son despedidos porque los materiales no llegan. El acero no llega. La madera no llega. Pierden sus trabajos. Ahora todo el mundo odia a los estibadores porque ahora se dan cuenta de lo importantes que son nuestros trabajos”.
Como señaló Dagget, los efectos de la huelga probablemente serán de largo alcance. Casi 180 asociaciones comerciales que representan a empresas de una serie de industrias, incluidos fabricantes de automóviles, minoristas, fabricantes de juguetes e incluso empresas que venden disfraces de Halloween, han prevenido que la huelga será “devastadora”.