Es la primera vez que el país se enfrenta a un paro laboral simultáneo en las empresas ferroviarias, ya que normalmente negocian sus acuerdos laborales en años alternos.
Los paros podrían paralizar el envío de granos alimenticios, frijoles, potasa, carbón y madera, que constituyen una gran parte de las exportaciones de Canadá, y también afectarían envíos que van desde productos derivados del petróleo hasta productos químicos y automóviles.
Además de los miles de millones de dólares de daños económicos, los paros podrían perturbar el comercio ferroviario en todo el continente norteamericano.
Los operadores ferroviarios reclaman que las conversaciones con los sindicatos no anunciaron “ningún progreso real” durante el fin de semana, por lo que autorizó el cierre patronal después de meses de reuniones sobre nuevos contratos para los trabajadores sindicalizados. Los operadores ferroviarios dicen que tienen hizo múltiples ofertas contractuales que abordan cuestiones como “salarios, descanso y disponibilidad laboral”, informa Reuters. Sin embargo, el sindicato se opone a medidas que, según dice, podrían obligar a los trabajadores a mudarse a través de Canadá con un aviso mínimo para cubrir la escasez de mano de obra.