El apagón de datos económicos casi ha terminado. Casi. El cierre del gobierno, ahora en su día 42, llevó a un embargo de datos autoimpuesto, dado que los fondos federales se agotaron para las agencias responsables de recopilar y difundir estadísticas económicas. Las publicaciones de datos frecuentes se redujeron a un goteo, lo que provocó que las fuentes del sector privado llenaran los vacíos con datos que no son tan completos como los del gobierno.
