La inteligencia artificial ya está remodelando industrias como las finanzas y el servicio al cliente, pero Silicon Valley está fijando su mirada en algo aún más grande: la superinteligencia. Esta próxima evolución de la IA, donde las empresas apuntan a superar las habilidades cognitivas de todos los humanos combinados, no se ha realizado. Pero aún está atrayendo miles de millones de dólares en inversiones, y suscitando una creciente preocupación: la escasez de energía.
