“La pérdida más lenta del volumen cerebral sugiere que la liraglutida protege el cerebro, de forma muy similar a como las estatinas protegen el corazón”, afirmó el líder del estudio, Paul Edison, en un artículo publicado en la revista Neurology. Nota de prensa“Si bien se necesita más investigación, la liraglutida puede funcionar a través de varios mecanismos, como reducir la inflamación en el cerebro, disminuir la resistencia a la insulina y los efectos tóxicos de los biomarcadores del Alzheimer beta-amiloide y tau, y mejorar la forma en que se comunican las células nerviosas del cerebro”.