Como parte de la «Operación Token Mirrors», el FBI creó un sistema basado en Ethereum (Étnia) criptomoneda llamada NexFundAI Token para atacar a desarrolladores, promotores y creadores de mercado de tokens fraudulentos. Los acusados presuntamente atrajeron a los inversores con afirmaciones falsas y participaron en operaciones de lavado, una práctica engañosa en la que se realizan transacciones para crear la ilusión de una mayor actividad y demanda del mercado. La manipulación infló los precios de los tokens, lo que permitió a los estafadores vender sus tenencias a precios artificialmente elevados. Estos manipuladores del mercado no sabían que el FBI creó el token como parte de la operación encubierta.