La economía de China creció 4,8% en el tercer trimestre, aproximadamente como se esperaba, marcando su expansión más débil en un año. También es una señal de dificultad más profunda. En medio de la realineación de la política comercial global, China ha estado pivotando hacia un nuevo modelo de crecimiento, enfocándose más en el gasto del consumidor y menos en exportaciones y construcción.
