La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, restó importancia a las preocupaciones de que el fabricante de Ozempic, Novo Nordisk (NVO), la corporación más grande de la nación escandinava, algún día podría arrastrar su economía de la misma manera que lo hizo la otrora dominante Nokia.Corona noruega) le hizo a Finlandia en la década de 2000.
