Si se tienen en cuenta los costos aún más altos de los autos eléctricos y sus extras opcionales, además de las preocupaciones omnipresentes sobre la autonomía de los vehículos eléctricos y la infraestructura de carga, y luego se observa la rapidez con la que los vehículos eléctricos mejoran con cada renovación, con nuevos modelos que obtienen más autonomía, rendimiento y velocidad de carga que sus predecesores, es inevitable que aparezcan efectos secundarios leves.
Consideremos también cuántos de los vehículos eléctricos que acaparan los titulares por su depreciación en este momento son ejemplos de tecnología de primera generación. El Porsche (POAHY) Las familias Taycan, Audi e-tron y Mercedes EQ son todos primeros intentos de fabricantes tradicionales sorprendidos por Tesla (TSLA) y, más recientemente, por una serie de nuevos fabricantes de bajo costo respaldados por el estado de China. Son los iPhones originales, no 3G, de su época y ahora ya están siendo reemplazados por versiones renovadas que van mucho más lejos y se cargan más rápido.
El razonamiento tiene sentido. Los vehículos eléctricos se están volviendo más avanzados con cada nuevo modelo y, lo más importante, obteniendo más alcance. Además, los nuevos coches eléctricos de gama básica son cada vez más baratos. Los coches que circulan actualmente por la carretera se van a depreciar en función del mercado, no del precio. los precios altísimos Se vendieron inicialmente por