El CEO de Goldman, David Solomon, acaba de emitir una rara queja desde Wall Street: no hay suficiente miedo. Dijo que estaba "realmente sorprendido" de que la reacción del mercado a lo que está sucediendo en Medio Oriente ha sido "más benigna" de lo esperado, y advirtió que el "efecto acumulativo" más severo puede tardar "un par de semanas" antes de que los inversores valoren la crisis como si realmente lo tomaran en serio.
