Buc-ee's ha pasado años vendiendo una fantasía de competencia en la carretera: las tiendas gigantes, los baños impecables, el brisket, el castor, toda la catedral fluorescente de seguridad para el consumidor. Pero una nueva calificación del Better Business Bureau sugiere algo mucho menos halagador sobre la empresa detrás del espectáculo: Cuando los clientes tienen un problema, Buc-ee's parece ser notablemente malo al manejarlo.
