Microsoft continúa cosechando los frutos de su apuesta temprana por OpenAI, habiendo invertido $1,000 millones en la empresa emergente en 2019. El acuerdo le dio a Microsoft acceso al líder de mercado ChatGPT sin tener que afrontar los costos elevados de entrenar el LLM internamente. Según la asociación, Microsoft ha construido herramientas AI, como su asistente Copilot, basadas en modelos ChatGPT, y las ha integrado en sus productos corporativos y de consumo. El acuerdo también convirtió a Microsoft en su proveedor exclusivo de centros de datos, un acuerdo que ha resultado lucrativo ya que las necesidades de cómputo de OpenAI han aumentado desde su lanzamiento en 2022.