Para millones de usuarios de Windows, la llamada Pantalla Azul de la Muerte ha sido menos un error y más una característica: un rito de iniciación que induce pánico, un trauma compartido y un recordatorio de que, sin importar cuán sofisticada sea tu máquina, un controlador rebelde podría arruinarte todo el día. Pero después de más de 40 años de colapsos del sistema y códigos de error crípticos, Microsoft $MSFT finalmente está desconectando la pantalla azul.
