El Partido Laborista del Reino Unido ganó de manera aplastante en las elecciones del jueves, recuperando el poder del Partido Conservador después de 14 años. La victoria del partido de izquierda impulsó las acciones del Reino Unido, especialmente aquellas empresas de construcción de viviendas, ya que el partido promete devolver la estabilidad económica al país.
